martes, 14 de febrero de 2017

Lamiendo Heridas

Octubre 2016

La inseguridad, lo incierto, lo no cuidado, la oscuridad, el frío, el miedo, la angustia, la soledad, la necesidad, la bronca, el odio, el dolor, la baja autoestima, lo modos, el silencio,       la ruptura...
Los senderos del dolor, de la negatividad nos sumen en posos, nos hacen pegar el manotazo de ahogado y en la primera que vemos un rayito de luz ya pensamos que todo está mejor.
Perdón si me ilusiono...          Soy una vendida al amor y al cariño.
Quisiera estar acompañada a lidiar con este dolor,    que mis días sean menos grises. Pero tengo que aceptar que no todo se puede, que insistir y batallar con todo no sirve para nada. Solo alimenta la guerra si en el medio me desarmo y desarmo al otro por mal amar, por no aceptar que a veces reina el invierno por mucho que no querramos.
Fluir       Sanar      para no usar, para no herir, para no huir y para no sentir... que se están haciendo mal las cosas.


Buscar salir a la luz, no es volver por los viejos senderos,        a veces          cuando uno se pierde, lo mejor es seguir, así haya que escalar montañas y atravesar tormentas.

Pero... 
¿Como se vuelve a esos días tan intensos donde uno sincroniza la verdad con el sentimiento?
Mi querido Julio Cortázar supo decir: Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo”

Reflexiones de Invierno

22 de Agosto 2016

Luego de breves viajes por la zona cordillerana, múltiples reflexiones han venido a mi. Entre ellas la ambigüedad al decidir los posibles pasos certeros y la incertidumbre de no saber, por falta de análisis, si se actúa por deber o por autocomplaciencia.
Es fácil delegar, culpar... pero no lo es admitir el error, por miedo, por ego, por ignorancia.
La vida te caga a palos, si. Pero no deja de caer en nuestra mochila la consecuencia que se produce al avanzar.

El Otro

5 de Agosto 2016

Se te meten en los sueños. Vagabundean buscando un no sé qué que tienen los objetos rotos que se hayan en lo sueños. Se arrastran sigilosamente sobre las baldosas, y se te meten. Sin que te des cuenta, andan por ahí revolviendo cajones viejos y cajas debajo de la cama. Van sacando cosas que habías olvidado hace mucho tiempo. Cuando los empecé a observar no fue fácil encontrar un patrón. Verás se disfrazan en el mundo de los sueños... 
Pasé mucho tiempo pensando en qué serían... Luego me pregunté para que querrían esos objetos rotos que se hayan en los sueños... Largas noches, tardes y días pasé soñando la respuesta. Tanto tiempo deambulé, viaje, dormí y medité, tanto tiempo buscando. No los entendí hasta que me enamoré profundamente. Cuando ese amor se resquebrajó, no me quedó otra opción que ir poniendo cada objeto roto en algún rincón de mis sueños, y ahí los entendí, todo este tiempo eran recicladores de sentimientos, desapegando para sacarnos esos pesos del pecho. Anoche me encontré con une cara a cara, no pude hacer mas que abrazarle, llorar y agradecer por el encuentro, por la mano amiga, por el consuelo y la compañía. Aprendí que soñar con el otro siempre es soñar más grande.

Relaciones

1 de Agosto 2014

Errar es parte de la experiencia y el aprendizaje.
Mucha gente nos defraudará, nos abandonará, y nosotros a ellos, pero en algún punto, en algún momento, encontraremos y nos relacionaremos con ese grupo de gente que nos hará sentir especiales, nos hará sentir infinitos.
El día que los encuentres, realmente espero que sepas abrazarlos, llorarlos,extrañarlos, sonreírles, admirarlos, sincerarte, hablarles o incluso silenciarles, sin temor, con dulzura y con corazón.
Es extraño el amor y sus formas, puede venir de diferentes tamaños, de diferentes colores, de diferentes texturas, culturas, diferentes lugares,diferentes acentos, diferentes sabores, con diferentes sonidos, diferentes gestos. Raros, particulares, únicos.
Me alegra decir que soy una enamoradiza, ya no se me puede considerar demasiado confianzuda, porque sería poco decir. Yo me enamoro, pero no momentáneamente–al menos no siempre-. Me gusta pensar que la mayoría de las personas que revolvieron en mi interior -dentro de esta caja de sorpresa que es mi ser- tomaron y dejaron algo. Esa persona se llevará algo para siempre de mi. No importa si mañana no la vuelva a ver más, ya que cada vez que su recuerdo toque mi mente, esa persona, indirectamente, me robará una sonrisa,o una lagrima, un grito, un cosquilleo… me hará parpadear más rápido en un microsegundo, o me hará ver el cielo, o me hará patear el piso, pero seguro alguna reacción logrará.
Si te pasó o te pasa, ¿no te parece maravilloso, lo efectivo que puede ser ese recuerdo al punto de hacerte sentir de nuevo esa misma sensación que en aquel momento? O algún momento, cualquiera, porque los recuerdos son los que nos hacen vivir para siempre. En definitiva ese lazo nunca se rompió, no importa qué, no importa cómo.
Todo esto que siento hoy en día, se los agradezco a aquellos que en el presente marcan mi vida tan profundamente que creo que no se les debe ni haber cruzado por la cabeza. Con ayuda de ellos, soy la persona que soy: Una loca enamorada, feliz o triste según el momento, pero yo en fin,conforme con ser quien soy, alguien que cada día intenta ser más cálida, no importa si me tiran piedras, yo quiero intentar plantar siempre flores, y de las suaves y dulces de ser posible.
Jaja, si, una maldita romántica soy, pero en algún punto, muy orgullosa de ello.

Almas

25 de Julio 2016

Una vez una muchacha con sonrisa en los ojos me habló de vidas pasadas, de enseñanzas y aprendizajes transgeneracionales, y de alguna forma me explico que el amor viaja a través del tiempo.
Mi reciente deseo fue poder encontrarte cada vida de ahora en adelante, cuando crucemos esa puerta del más allá.
Agarrarnos las manos otra vez, agradecerte por cada aliento y cada virtud construida.
Mirarnos a los ojos y seguir viendo sinceridad y cariño. Te estoy viendo, sos vos, lo sé.
Reencontrar en el abrazo esa calidez tan familiar, que produce cosquillas en la espalda y agradecimientos en la panza.
El amor traspasa, fluye, muta, sigue, pero nunca muere, porque el amor somos nosotros, cada día, en cada momento, en cada lugar, estamos ahí volando en una energía infinita.
Nos vemos y luego nos dejamos ir, porque el vuelo de los pájaros no están atados a nada, solo al viento que nos arremolina, nos junta y nos vuelve a separar.
Gracias. Te ame, te amo, te amaré.

Buscando

22 de Junio 2014

Buscando miles de formas, me hallé recordando tu sonrisa, y sonreí.
Buscando miles de formas, me hallé recordando tus ojos, y quise verte.
Buscando miles de formas, me hallé recordando tus manos, y quise tocarte.
Buscando miles de formas, me hallé recordando tus labios, y quise besarte.
Aún sigo buscando miles de formas para no extrañarte, para no desearte, para no anciarte, no saborearte, no beberte, no robarte.
Pero estás tan bajo mi piel, que aunque quiera negarlo, se me hace imposible.
Y a pesar de que en las noches arda en pieles ajenas, aunque de tarde suspire en labios de otros y de día brille en ojos distintos, en mis sueños donde no existe el tiempo y sólo mi deseo, te veo frente a mi, entre mis dedos, mis brazos, mis labios; y quiero nunca despertar. Encontrarte siempre conmigo!
Lo extraño es que si te amo, te amo así: no mío, ni de nadie, sino enteramente tuyo, libre, soñador, volador, viajero, con esos ojos que siempre quieren ver más allá, esa sonrisa dulce y contagiosa que sabes compartir.
Te amo así, de todos y a la vez, solo tuyo.
Anhelo nuetro reencuentro similar a mis sueños, donde solo buscas mis labios con una sonrisa.
Muchas veces intento no fundirme en los momentos de letargo donde te veo y saboreo, o en los momentos donde dices que me quieres y me despides con besos y abrazos.
Intento no perderme en la fantasía, no esperar, no ilusionarme... Pero la realidad es que... no te robaste mi corazón, te robaste mi alma entera.

Elegir mirar al Cielo

20 de Abril 2014

Una tarde de abril, volviendo a casa, pensaba en los riesgo de la vida. En estas cuestiones de tropezar dos veces con la misma piedra, que muchas veces llamamos idiotes.
Tome el camino mas largo a casa, pero el menos transitado, con mas arboles otoñados y mejor vista al Piltri. En eso, mientras buscaba en mi celular el tema mas acorde a mis pensamientos para escucharlo en la vuelta a mi hogar, me cruzo a una señora con quién me imagino era su nieta. La pequeña de unos 8 o 9 años caminaba a su lado, agarrada de la mano de su abuela, mirando el cielo, que a esa hora del día aun seguía azul, con la suerte de verse despejado, casi por comenzar a extinguirse a la oscuridad. Para cuando les preste atención, la abuela ya venía como regañandola por algo que pude sobreinterpretar. Le decía que no quería escuchar quejas si se tropezaba con las piedras, ya que ella no debía caminar mirando el cielo, sino mirando el piso, porque esto era lo más seguro... se lo decía mientras ella aun la agarraba de su manito, aun sabiendo que ella estaba ahí para guiarla.
Todo este escenario me deja pensativa, que eligiría yo? Incluso con una mano que me resguarde y me de seguridad, me arriesgaría a tropezarme solo por mirar el cielo? Por soñar alcanzarlo? Por elegir lo basto e infinito? Lo inalcanzable? O me conformaría con el limite? Me alcanzaria con lo seguro y conocido? Con lo certero? Con lo inmediato? Y volví un poco hacia atrás, en las decisiones tomadas, en las jugadas poco arriesgadas y en las muy arriesgadas, y creo que, hoy, prefiero el cielo..
La niña nunca dejo de mirar el cielo...